Buenos Aires, 22 de enero de 2021

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"Fragmentos de una mujer"

 

 

Título: “Fragmentos de una mujer”. Título original: “Pieces of a woman”, Canadá, Hungria, USA 2020, hablada  en inglés, con subtítulos en español  Realización: Kornél Mundruczó. Guión: Kata Wéber. Producción: Ashley Levinson Aaron Ryder, Kevin Turen. Fotografía: Benjamin Loeb. Música: Howard Shore Casting: Bruno Rosato, Kate Yablunovsky. Diseño de producción: Sylvain Lemaitre.  Dirección de arte::Mette Haukeland. Diseño de vestuario: Rachel Dainer-Best. Supervisión de edición de sonido:  Christopher Scarabosio- Compaginación: Dávid Jancsó. Intérpretes:  Vanessa Kirby (Martha), Shia LaBeouf (Sean),  Ellen Burstyn (Elizabeth), Iliza Shlesinger (Anita),  Benny Safdie (Chris), Sarah Snook (Suzanne),  Molly Parker (Eva), Tyrone Benskin  (Judge), Frank Schorpion (Lane), Steven McCarthy Photographer Tyrone Benskin (Judge), Frank Schorpion (Lane),  Estreno en la Argentina::06 de enero de 2021, presentado por Netflix. Género: Drama. Duración_ 126 minutos, S/M.16 años. Disponible en la plataforma Netflix

 

 

 

Esta producción que no es en realidad una producción de Netflix, sino que la empresa la compro después que transitara auspiciosamente por varios festivales, posee estrictamente dos partes muy diferenciadas, la primera de 30 minutos de duración está pensada y ejecutada con una idea cabal del tema que presenta y sobre la influencia e impacto que tendrá sobre el espectador.

Los primeros 6 minutos los utiliza para la presentación de los personajes. Con pocos detalles, supuestamente, nos lo muestra en profundidad. También las relaciones entre los mismos, no solo la pareja protagónica; sino algunos personajes laterales de mayor o menor importancia, tal el caso de la madre de la protagonista, quien cobra peso real en la historia durante la segunda parte de la narración que es cuando, a comparación con esos 30 minutos iniciales,* pareciera ser que el texto va perdiendo fuerza.

No es tan así en realidad pero el impacto inicial, tragedia incluida, es incomparable con cualquier otra situación en un filme o en la vida real. Desastre vivencial que no tiene palabra en ningún idioma que la determine. Solo que pocas veces, o nunca, el arte cinematográfico accedió a esta experiencia traumática, mucho más común de lo que se supone.

En este punto el director eligió mantenerse cerca de los personajes, experimentando crudeza, pero no recurre a golpes bajos, el texto no los necesita, las actuaciones lo reflejan.

La historia se centra en una pareja conformada por Martha (Vanessa Kirby) y Sean (Shia LaBeouf), quienes están  esperando a su primer hijo, sabemos desde el principio que vienen de mundos diferentes. Él proviene de una familia de clase media y trabaja en la construcción. Ella es ejecutiva de una empresa, su familia es de clase alta y está representada en Elizabeth (Ellen Burstyn), su madre, que no quiere demasiado a su yerno, y en Anita (Iliza Shlesinger), su hermana. Martha y Sean han optado por tener su bebe en casa, con la ayuda de una partera, pero lo impredecible siempre está presente, su partera no puede ir, manda en reemplazo a Eva (Molly Parker), tan experimentada como Bárbara, pero algo sucede, nunca se nombra la causa, la tragedia se hace presente.

Todo el trabajo de parto esta contado con un plano secuencia sin cortes y es de un virtuosismo increíble. De una precisión tal, en tanto el movimiento y posiciones de la cámara, los detalles de la iluminación, la fotografía y las actuaciones del trió protagónico, que es difícil de igualar y complicado para sostener en el desarrollo del resto del filme. De hecho el título de la película aparece después de esta secuencia, tras un pequeño corte, última imagen de la escena y fundido a negro.

Pues todo lo que sigue es el trabajo durante el duelo de esa mujer para juntar los pedazos que han quedado de ella. Asimismo Sean se ve atravesado por un terremoto sentimental, no puede con él mismo y menos ayudar a su esposa. El resto busca culpables para mitigar la pena, sin dar cuenta de la necesidad de quienes sufren en primera instancia.

En este punto es que Elizabeth se gana la antipatía de todos, incluidos el resto de los personajes,  presentándose como mujer poderosa a partir de la manipulación de los otros a través del dinero. Dos escenas en esta segunda parte, de un poco más de hora y media, se llevan los laureles y ambas están protagonizada por esta abuela despiadada: una con su hija Martha, la otra con su yerno Sean.

El filme, mas allá de los cortes temporales especificados, que dan cuenta del paso del tiempo, se estructura narrativamente de forma lineal y progresiva, es todo un camino de reconstrucción luego del desastre.

Los rubros técnicos cumplen con su cometidos, hasta se diría que no hay divergencia ni decaen de una parte a la otra. El texto es lo que las diferencia.

Pero si algo sostiene la atención del espectador ante tanto nefasto realismo, son las actuaciones. Especialmente la protagonista Vanesa Kirby, ganadora del premio por esta interpretación en el festival de Venecia, (el director recibió su premio en el misma  muestral), asimismo se luce Shia LaBeouf, en un papel diferente a los que nos tenía acostumbrados, Ellen Burstyn debería estar nominada a los premios de la Academia este año como mejor actriz secundaria, algo que incluso le valdría a Molly Parker, un rostro conocido, no muy identificado, siempre eficaz, pero que no tiene tantos minutos en pantalla.

Una realización dura angustiante, pero de visión imprescindible. No es la primera vez que el arte adviene sobre este tema, ya cantaba Juan Carlos Baglietto en la década del ‘80 el tema de Jorge Fandermole:

Estamos pensando, sería mejor /
el marcharnos tres, el marcharnos tres /
a quedarnos dos *

* (fragmento de la canción ¨Era en abril¨)

 

 

Calificación: Muy buena (Héctor Hochman)

 

 

STAFF

Director: Andrés B. Pohrebny – Secretario de redacción: Andrés N. Martín

Redactores: Elena Castelli, Romina Gretter, Jorge Grez L., Carlos Herrera, Lic Héctor Hochman, Beatriz Iacoviello, Ricardo Silva. Asesor Legal: Luis Kramer.

 

"El rincón del cinéfilo", fundado el 2 de junio de 2007 por Leonardo Colaneri, Jorge Grez L., Andrés N. Martín y Andrés B. Pohrebny, es una producción del Primer taller para el espectador cinematográfico (I.G. No 000617).

 

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