Buenos Aires, 05 de septiembre de 2020

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"Los últimos días del crimen"

 

 

Título: “Los últimos días del crimen”, Titulo original: “The last days of américa  crime”, USA 2020, hablada en inglés, con subtítulos en español. Realización: Olivier Megaton. Guión: Karl Gajdusek, a partir de una historia de la que es autor, basado en un texto de  Greg Tocchini, y una historieta de Rick Remender. Producción: Jesse Berger Jason Michael Berman, Barry Levine. Fotografía: Daniel Arranyó. Música: David Menke. Supervisión musical: Andy Ross. Casting: Jaci Cheiman, Emma Gunnery. Diseño de producción: Sébastian Inizan, Escenografía: Melinda Launspach.  Diseño de vestuario: Reza Levy. Supervisión de edición de sonido: Noah Kowalski. Supervisión de efectos especiales: Antony Stone, Supervisión de efectos visuales: George Loucas. Coordinación de dobles; Anthony Mo Marais, Compaginación:  Mickael Dumontier Intérpretes: Michael Pitt (Kevin Cash), Edgar Ramírez (Graham Bricke), Anna Brewster (Shelby Dupree), Carel Nel (Tweeker), Jay Anstey (Terrified Female), Inge Beckmann (Carillo / Female), Daniel Fox (Rory Bricke), Sean Cameron Michael (Pete Slatery) Tamer Burjaq (Ross King).  Estreno en la Argentina: 05 de junio de 2020, Género: Drama. Duración:  148 minutos, S/M. 16 años. - -Disponible en plataforma Netflix.

 

 

 

¿Qué hace a un filme ser una buena producción, que lo promueve hacia la excelencia, o mínimamente a la aprobación? Digamos, en principio, tener una idea original, una historia interesante, un buen guión y estar bien contada. Pues nada de eso ocurre en éste caso.

En ésta película a los 20 minutos, o sea una vez presentados los personajes, y a sabiendas que la situación está más o menos planteada desde el título, todo es demasiado previsible y no hay una trama paralela o secundaria que equilibre, distraiga o sirva como forma de evolución del cuento.

No soy tan bueno en matemáticas, el filme dura casi 2 horas y media. ¿Cuantos minutos diríamos que le sobran?

No terminan ahí los desatinos. La narración   está contado por uno de sus protagonistas, que funciona casi como un narrador equisciente, esto es: sin llegar a ser el omnisciente que todo lo sabe, se acerca bastante y se aleja de su función como relator protagonista o testigo si se quiere. Pero a la vez nunca deja de ser diegético en tanto pertenece a la historia y sus acciones la modifican. Debería hacer que evolucione el relato, que avance; pero esto no sucede casi en ningún momento.

La historia se centra espacialmente, en una ciudad fronteriza entre Estados Unidos de América y Canadá, en un tiempo futuro posible.

En este punto cobra vital importancia la dirección de arte, sin embargo todo lo que se ve suena a demasiado actual. o en su defecto bastante perimido, ya sea desde lo tecnológico general, individual, o mismo desde los objetos como los vehículos, y por supuesto que el vestuario no se queda atrás (los protagonistas tienen demasiados cambios en el mismo) y hasta el ¨auspiciante, para darle un nombre, es mencionado varias veces por uno de ellos.

Esto se podría sentir hasta como una falta de consideración para con el espectador o, siendo más cortante, una falta de respeto al intelecto de los mismos.

Es en esta perspectiva en donde se anuncia que el gobierno de los EEUU impondrá un sistema de control del delito, mediante una señal la IEP con el que controlará con un bloqueador sináptico el cerebro de sus ciudadanos con intenciones de acciones ilícitas. Esto último es casi textual).  Pero nuestros personajes descubren una falla en el sistema que les permitirá, en un tiempo muy limitado, robar mil millones de dólares y huir a Canadá.

Es así que Graham Bricke (Edgard Ramirez) se une a Kevin Cash (Michael Pitt) y a su novia Shelby Dupree (Anna Brewster) la verdadera ideóloga del plan.

En esta gama de personajes, incluyendo claro los laterales o los circunstanciales, tenemos todo un catálogo de estereotipos exacerbados, clichés que se les dice. Desde los malos muy malos, hasta el malo de buen corazón pasando por aquel casi bueno llevado por las circunstancias a ser malo. Policías corruptos, políticos siendo políticos, saqueos, descontrol, comerciantes remarcando los precios sin justificación. No, perdón, eso último es acá en la realidad Argentina, con tanta cuarentena… 

En este rubro no sólo se destaca por la mala construcción de los personajes, sino también por la articulación de los diálogos, que de por sí son de muy mala factura y generan alguna sonrisa más que tensión. Si bien el montaje se despega de tanta mediocridad, sobre todo en las escenas de acción, todo lo demás atenta contra la propia edición de las escenas. Lo mismo sucede con el diseño de sonido y la banda sonora. Mientras el primero ¨cumple¨ con las reglas del género, el segundo se muestra de manera disruptiva, pero en el peor sentido, distractiva

Y si hay un rubro que podría haberle dado algún tipo de sostén a todo lo demás, o despertar cierto interés, o al menos seducir al espectador, es el de las actuaciones. Es la actriz inglesa la única que sale más o menos airosa, su personaje transita por varios estados y logra plasmarlo, mientras que Edgard Ramirez siempre se presenta con ese rostro casi imperturbable, no sólo a lo largo de esta cinta, sino en la mayoría de los filmes que lo he visto. Por su parte en Michael Pitt se nota que ha crecido, en unos meses cumplirá 40 años.

Sintetizando, un filme típico de la productora Netflix, encuadrado en el género del thriller, pero con menos suspenso que un documental sobre la ameba, donde la previsibilidad es permanente, hasta en secuencias que podrían no estar y que sólo agregan minutos al tedio generalizado

 

 

Calificación: Mala (Héctor Hochman)

 

 

STAFF

Director: Andrés B. Pohrebny – Secretario de redacción: Andrés N. Martín

Redactores: Elena Castelli, Romina Gretter, Jorge Grez L., Carlos Herrera, Lic Héctor Hochman, Beatriz Iacoviello, Ricardo Silva. Asesor Legal: Luis Kramer.

 

"El rincón del cinéfilo", fundado el 2 de junio de 2007 por Leonardo Colaneri, Jorge Grez L., Andrés N. Martín y Andrés B. Pohrebny, es una producción del Primer taller para el espectador cinematográfico (I.G. No 000617).

 

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