Buenos Aires, 27 de marzo de 2020

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"El precio de la verdad"

 

 

Título: “El precio de la verdad”. Título original:_“Dark Waters”, USA 2019, inglés, coreano, con subtítulos en español. Realización: Todd Haynes. Guión: Mario Correa, Matthew Michael Carnahan, basado en el artículo "The Lawyer Who Became DuPont's Worst Nightmare", de Nathaniel Rich, publicado en The New York Times. Producción: Pamela Koffler, Mark Ruffalo, Christine Vachon. Fotografía: Edward Lachman. Música: Marcelo Zarvos. Supervisión musical: Randall Poster Casting: Laura Rosenthal- Diseño de producción:  Hannah Beachler. Dirección de  arte: Jesse Rosenthal. Escenografía: Heñem Britten. Diseño de vestuario: Christopher Peterson. Dirección de 2da unidad;  Craig Haagensen. Diseño de sonido: Leslie Shatz. Supervisión de efectos especiales: Bob Riggs. Supervisión de efectos visuales: Ed Chapman, Chris Haney. Coordinación de dobles: Richard Fike. Compaginación: Alfonso Gonçalves.  Intérpretes: Mark Ruffalo (Rob Bilott), Anne Hathaway (Sarah Barlage Bilott), Tim Robbins (Tom Terp), Bill Pullman (Harry Dietzler), Bill Camp (Wilbur Tennant), Victor Garber (Phil Donnelly), Mare Winningham (Darlene Kiger), William Jackson Harper (James Ross), Louisa Krause (Carla Pfeiffer) Estreno en la Argentina: 12 de marzo de 2020, prese3ntado por bf Paris Distribution. Género: Drama. Duración: 127 minutos, S/M.13 años.

 

 

 

“Dark Waters” dirigida por Todd Haynes (“Six By Sondheim” 2013, “Carol” -2015, “Wonserstruck” 2017,  título original del filme, creemos que es más acertado que el que el que se le puso para la versión en español “El precio de la verdad”. “Aguas oscuras” resume mucho mejor el sentido de lo que trata, sobre la contaminación de las aguas en un pueblo de Virginia Occidental. El sentido subliminal del título no sólo hace referencia a las aguas contaminadas por productos químicos. sino atambién a la corrupción (judicial, parlamentaria, gubernamental) que existe alrededor de las grandes empresas químicas, a las que poco les importa la salud no sólo de las personas o animales que existen alrededor, sino también a la tierra sobre la cual están construidas sus fábricas.

En nuestro país existen varios ejemplos de lucha sistemática contra estas corporaciones. El peligro de los 44 proyectos mineros que directamente se encuentran en zona glaciar, de los cuales  30 los  llevan a cabo empresas de Canadá; 31 son en la provincia de San Juan; 21 buscan extraer cobre, 18 buscan oro, y uno, la empresa canadiense Pacific Bay Mineral que evalúa la posibilidad de obtener uranio en Arroyos Pajaritos (Chubut). El caso más emblemático es la mina Veladero, en la provincia de San Juan, operada por la compañía multinacional Barrick Gold,  y el de la mina San Guillermo, que pertenece a las Reserva de Biósfera “San Guillermo”,  el sitio de mayor concentración de poblaciones de vicuñas de nuestro país, y forma parte desde 1981 de la Red de Reservas de Biósfera de la UNESCO.

A semejanza de  “Baraka” , que en árabe significa “bendición divina”  y en sufí “aliento de vida” , dirigida por  Ron Fricke en 1992, “A civil action” realizada por Steve Zaillian en 1998, y “Erin Brockovich” por Steven Soderbergh en el 2000), “Escandalo en el poder” en 2015, por Austin Stark, entre otras. A las que ahora  también se han sumado las series televisivas de HBO y Netflix  filmadas en: Grecia, Alemania, Turquía, Noruega, en esta especie de cruzada contra la contaminación ambiental y la voracidad de las industrias químicas, a la que  también  se le anexa otro fenómeno que está apareciendo: el tráfico de órganos con la entrada ilegal de los refugiados.

En la pantalla grande vemos a veces las verdades que no queremos conocer, por comodidad, por desconocimiento, o porque es mejor no pleitear con empresas poderosas que sabemos siempre van a ganar, ya que gran parte de sus suculentas ganancias se reparten entre jueces y otros intermediarios del poder.

“El precio de la verdad” es uno de esos filmes aleccionadores y con una gran virtud, la denuncia  (que sin ser perfecto ya que posee varios espacios en blanco en su guion), muestra una realidad tan terrorífica como alucinante. El agresor o asesino es  una sustancia aparentemente mágica de la era moderna llamada teflón, destinada a hacer la vida más fácil de las  amas de casa, pero que en  realidad enferma a toda la familia. Y sus residuos contaminan la tierra, enloquecen a los animales (como las vacas locas), y a la población le ennegrece los dientes y afectas a sus pulmones. Un panorama nada alentador al que se le sumaban los anuncios publicitarios, como uno que apareció en Londres que sugería: “Elija una sartén recubierta de teflón como elige un hombre. Lo que hay dentro es lo que cuenta”. En esta época en que cualquier palabra cuenta, no sabemos cómo funcionaría el colectivo MeToo, ya que  el mensaje es horrible. no sólo para los hombres sino para las mujeres que son utilizadas como objetos estúpidos que pueden comprar cualquier cosa,.

Si hacemos memoria los recuerdos nos llevarían a ver como todas las mujeres corrían a comprar el mágico teflón, sin saber que adquirían un ticket a su propia muerte. ¿De qué estaba compuesto teflón? Aún no se sabe, es como la fórmula de Coca Cola, súper secreta. Pero una parte se descubrió, es ácido perfluorooctanoico (PFOA, también conocido como C8), el resto de los componentes  se mantienen ocultos.

En “El precio de la verdad” el espectador conocerá a Wilbur Tennant (Bill Camp), un granjero de Virginia Occidental lleno de ira, cuyos animales (y medios de subsistencia) mueren horrible e inexplicablemente en su hacienda. Tiene sus sospechas sobre la causa, pero las muertes son un enigma tan misterioso que lo lleva a buscar ayuda en un abogado corporativo: Rob Bilott (Mark Ruffalo), quien  se convirtió en el gladiador de los rancheros y luchó contra DuPont.  La historia se basa en un artículo de 2016: titulado "El abogado que se convirtió en la peor pesadilla de DuPont", de Nathaniel Rich que se publicó en The New York Times Magazine.

En los años ‘60 la escritora Rachel Carson  en su libro “Silence Sprint” (Primavera silenciosa) ya denunciaba  los efectos  perjudiciales de los pesticidas en el medio ambiente, especialmente las aves, y culpaba a la industria química  de la creciente contaminación. Algunos científicos lo calificaron de fantasioso,  pero para muchas personas se trata del primer libro divulgativo sobre impacto ambiental y se ha convertido en un clásico de la concienciación ecológica.

Sin embargo, a pesar de la conexión ambiental, “El precio de la verdad” es más convencional que el trabajo habitual de Haynes en su estructura narrativa y enfoque del material. La película se centra en detalles muy técnicos, tanto químicos como legales, para demostrar primero el grave peligro al que DuPont exponía a la población.  La fotografía  es técnicamente impecable, con un enfoque preciso (por la cámara Edward Lachman), sobre paisajes urbanos deshumanizados, casi apocalípticos, en un conjunto sombrío, contrastados con paisajes campestres sin color y sombras oscuras que parecen manchas que se agigantan por el impacto del sol. La diagramación es como una cuadrícula en la que el espectador  deberá acceder como si fuera una ficha de ajedrez.

“El precio de la verdad” opta por hacer énfasis en todos los años que se requirieron para poder convencer a las autoridades gubernamentales de la responsabilidad de DuPont, y de soslayo a Monsanto, la carga emocional que eso implicó para todos. En su crónica de Rich sostiene: “No fue una espera pacífica. La presión sobre Bilott en Taft había aumentado desde que inició la demanda colectiva en 2001. Los honorarios legales le habían otorgado un aplazamiento, pero a medida que pasaron los años sin una resolución, Bilott continuó gastando el dinero de la empresa, no pudo atraer nuevos clientes, y se encontró en una posición incómoda”.

Pero  DuPont no sufrió mucho tiempo por su pérdida, en 2019 se fusionó con DOW Chemical para formar un conglomerado de superpotencias sosteniendo: “¿Por qué espera un futuro mejor? “Vamos a inventar uno mejor ahora”.

 

 

Calificación: Buena (Beatriz Iacoviello)

 

 

STAFF

Director: Andrés B. Pohrebny – Secretario de redacción: Andrés N. Martín

Redactores: Elena Castelli, Romina Gretter, Jorge Grez L., Carlos Herrera, Lic Héctor Hochman, Beatriz Iacoviello, Ricardo Silva. Asesor Legal: Luis Kramer.

 

"El rincón del cinéfilo", fundado el 2 de junio de 2007 por Leonardo Colaneri, Jorge Grez L., Andrés N. Martín y Andrés B. Pohrebny, es una producción del Primer taller para el espectador cinematográfico (I.G. No 000617).

 

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