Buenos Aires, 19 de octubre de 2019

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"Nuestro verano"

 

 

 

Brillante radiografía de una burguesía desquiciada

 

 

Título: “Nuestro verano”, Título, original: “Les estivants”, Francia Italia, hablada en francés, italiano,  inglés, con subtítulos en español,  Realización: Valeria Bruni Tedeschi. Guión: Valeria Bruni Tedeschi, Caroline Deruas-Garrel, Noémie Lvovsky, Agnès de Sacy. Producción Angelo Barbagallo, Alexandra Henochsberg, Patrick Sobelman. Fotografía y compaginación: Anne Weil. Música: Paolo Buonvino. Supervisión musical: Steve Bouyer  Casting: Marion Touintou. Diseño de producción: Emmanuelle Duplay. Dirección de arte: Cécile Arlet Colin. Supervisión de edición de sonido: Emmanuelle Duplay. Supervisión de efectos especiales: Guy Monbillard. Supervisión de efectos visuales: Rodrigue Lenai  Intérpretes:  Valeria Bruni Tedeschi (Anna), Pierre Arditi (Jean), Valeria Golino (Elena), Noémie Lvovsky (Nathalie), Yolande Moreau (Jacqueline), Laurent Stocker (Stanislas), Riccardo Scamarcio (Luca), Bruno Raffaelli (Bruno), Xavier Beauvois (El productor) Marisa Borini (Louisa), Oumy Bruni Garrel (Célia).Estreno en la Argentina: 26 de septiembre de 2019, presentado por CDI Films.. Género: Drama. Duración: 128 minutos, S/M:13 años.

 

 

 

 

A  igual que  Lucino Visconti  o María Luisa Bemberg, Valeria Bruni Tedeschi (“Un castillo en Italia”, 2013) sabe muy bien retratar la clase a la cual pertenece, la alta burguesía en decadencia. Desde que comenzara a filmar en 2003: “Es más fácil para un camello...” /2003) hasta “Nuestro verano”  (“Les estivants”) su cuarta película ha cambiado muy poco su estructura original, ya que ella prefiere perfeccionar el retrato de una familia disfuncional y privilegiada, en cierto modo lo que la ha rodeado a lo largo de su vida.

Algunos actores y actrices han variado, pero otros son como su sostén permanente, especialmente su madre Marisa Borini. En éste filme también incorpora a su pequeña hija Oumy Bruni Garrel, adoptada junto a su ex-esposo Louis Garrel, y a su amiga y coguionista Noémie Lvovsky.

Con un guion al estilo clásico Valeria Bruni Tedeschi ofrece la clave de la película desde la primera secuencia. Ella es Anna, cineasta italiana que vive en Francia y que, a punto de partir hacia la Costa Azul, donde veranea su familia, se detiene en un bar ubicado  frente  al Centro Nacional de Cine (CNC) en el distrito 16 de París, acompañada por  su productor (Xavier Beauvois) y su pareja Luca,  el actor italiano Riccardo Scamarcio.

En esa escena se plantean las líneas del relato posterior, Luca le dirá que no irá con ella a la casa de verano, que tiene un nuevo amor, y el productor le recrimina que se presenta a la junta con ropa costosísima, y  para conseguir el dinero, hay que aparentar no tenerlo. Luego de discusiones nada productivas con Luca, el productor consigue llevarse ante el tribunal de  presupuesto a Anna y que ésta explique lo que desea.

“Nuestro verano” no incorpora nada nuevo a la estrategia de la directora, al contrario ahonda aún más en la percepción del espectador para que pueda inmiscuirse en su historia. Ella está anclada en la autoficción. Sin ser totalmente autobiográficos sus filmes, la gran mayoría de los elementos que contienen son una parte de su vida misma.

En  “Nuestro verano”, por ejemplo, habla de la separación de Anna y Luca, y los amores de éste. En efecto, Valeria Bruni Tedeschi  se separó de Luis Garrel hace algunos años, y su duelo lo  tuvo que pasar  durante un verano con su hijita, en la Villa familiar.

Con un clima muy chejoviano casi semejante al “Pieza inconclusa para piano mecánico”  (1976) de NIkita Mikhalkov, o “Sacrificio” (1986) de Andrei Tarkovky,  y, por otra parte, muy fellinesca al estilo de “Ensayo de orquesta” (1978)  y con título tomado prestado de la obre de Máximo Gorki “Los veraneantes” (1904), y algunos de los contenidos de fondo de la misma como el estado de confusión sociopolítico y económico de la época, muy semejante a la Europa actual, Anna  se instala casi fuera del tiempo, en una suerte de acogedora e impermeable burbuja con la cual se siente  protegida de todos los males que llegan del  exterior. Allí, rodeada de familia y amigos, intenta superar un fracaso sentimental y escribir el guion de su próxima película.  Un sutil modo de marcar lo autorreferencial como eje direccional de su relato.

A pesar de que los nombres de los personajes no corresponden a las personas que representan, es difícil no vislumbrar un paralelismo entre Carla Bruni, hermana real de la autora, en las máscaras: de Elena,  (Valeria Golino), y  Jean  un líder empresarial (Pierre Arditi) como  su cuñado Nicolás Sarkozy.

“Nuestro verano” es un juego coral sin grandes lágrimas, sin efectismos, sin música épica, apenas unas variaciones de piano y unos lieder, que habla de pérdidas, decadencia, arrepentimientos, odio, política, avaricia, amor, traición, ambición, desengaño, desprecio, y crueldad; todo ello enmascarado en una semana de veraneo en la Costa Azul. Pero lo importante no es lo que pasa en primer plano, sino todo lo que sucede simultáneamente detrás y que entrelaza a criados con patrones, a parientes con amigos.

“Nuestro verano” es básicamente un drama, mucho más profundo de lo que aparenta, tratado en clave de comedia en forma sutil y precisa.  El filme está utilizando a Anna como herramienta catártica para la reflexión sobre su estado anímico  y creativo de un instante o un momento del pasado, y de las personas que la acompañan, su familia, sus amigos.

A semejanza “Gosford Park” (2001) de Robert Altman, la historia transita entre los de arriba y los de abajo, entre amos y criados, como un juego de postales que se van alternando hasta armar un rompecabezas decadente de una burguesía cada vez más debilitada por nuevos jugadores  políticos que ascienden al poder.

Como en “Gosford Park” hay una muerte, no un crimen, que no se quiere reconocer, y en la verdadera historia de la directora tampoco se tiene conocimiento  si su hermano  existió y murió de Sida, o no. Pero su fantasma es recurrente en el filme, lo que genera una frágil frontera entre realidad y ficción. En la "niebla artificial" que cubre  el final de “Nuestro verano”  la vida real se desvanece, la ilusión triunfa, y los fantasmas políticos, o familiares, no se marchan, porque los recuerdos son sueños, y porque le pasado se ha convertido en la gran imagen de las intimidades perdidas.

 

 

Calificación: Muy buena (Beatriz Iacoviello)

 

 

STAFF

Director: Andrés B. Pohrebny – Secretario de redacción: Andrés N. Martín

Redactores: Elena Castelli, Romina Gretter, Jorge Grez L., Carlos Herrera, Lic Héctor Hochman, Beatriz Iacoviello, Ricardo Silva. Asesor Legal: Luis Kramer.

 

"El rincón del cinéfilo", fundado el 2 de junio de 2007 por Leonardo Colaneri, Jorge Grez L., Andrés N. Martín y Andrés B. Pohrebny, es una producción del Primer taller para el espectador cinematográfico (I.G. No 000617).

 

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