Buenos Aires, 19 de diciembre de 2018

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"Sin dejar huellas"

 

 

Título: “Sin dejar huellas”. Título original: “Fleuve  noir”, Francia, Bélgica 2018, hablada en francés, con subtítulos en español. Realización: Erick Zonca. Guión: E. Zonca,  Lou de Fanget Signolet, basado en la novela de Dror Mishani.  Producción: Vincet Cassel. Fotografía: Paolo Carnera. Música: Rémi Boubal. Casting: Annette Trumel. Diseño de producción: Christophe Couzon, Mostefaoui Djamil. Escenografía: Frédéric Delrue.  Diseño de sonido: Séverin Favriau. Edición de sonido: Nicolás Cantin. Supervisión musical: Rebecca Delannet, Astrid Gomez-Montoya. Supervisión de efectos visuales: Fabien Girodot. Coordinaciòn de dobles: Gil Demurger. Compaginación: Sin información. Intérpretes: Vincent Cassel (François Visconti), Romain Duris (Yann Bellaile), Sandrine Kiberlain (Solange Arnault), Élodie Bouchez (Lola Bellaile), Charles Berling (Marc), Hafsia Herzi (Chérifa), Jérôme Pouly (Raphaël Arnaul)tFélix Back (Denis Visconti) Lauréna Thellier (Marie Arnalut). Estreno en la Argentina: 22 de noviembre de 3018, presentado por Impacto cine. Duración: 113 minutos S/M.16 años

 

 

 

“Sin dejar huellas” (Black Tide o Fleuve Noir- Marea Negra-) representa un retorno para el escritor y director Erick Zonca, cuyo  El sueño de los ángeles” (“La vie revée des anges”, 1998) sigue siendo uno de las apuestas  más memorables del cine de arte francés de finales de los noventa.  Zonca continuó con la subestimada  “El pequeño ladrón” (“Le Petit Voleur”, 1999)y un olvidado debut en inglés, Julia” (2008) protagonizada por Tilda Swinton.  Tras una década de silencio Erick Zonca  regresó  con un malhumorado, mugriento y desquiciado policía alcohólico que intenta resolver el caso de un adolescente desaparecido.

Existió un tiempo en el que los espías sobresalían  en el imaginario colectivo y en el que los detectives reinaban como los más duros de su zona. Hombres atormentados por sus fantasmas internos que luego de dejar  cientos de colillas de cigarrillos , vasos de  whisky  a medio terminar en su camino,  lograban apresar a los criminales más sanguinarios haciendo gala de un extraordinario poder de deducción, un código moral esquivo a cualquier clasificación, y no pocas dosis de cinismo

Ese cine policial de los cuarenta es retomado con ciertos preceptos formales mucho más modernos por Erick Zonca.  El policía-detective que presenta en “Sin dejar huellas”es interpretado por Vincent Cassel, cuyo modo de vida  bordea lo ridículo pero también es posible ver una versión francesa del corrompido y borracho del Capitán Hank Quankan de Orson Welles en “Sed de mal” (“Touch of evil”, 1958),  a Sam Spade  de “El halcón maltes” (“Maltese Falcon”, 1941), o a Philip Marlowe   de “Al borde del abismo” (“The big sleep”, 1946)

La historia de Sin dejar huellas” fue adaptada por Erick Zonca y Lou de Fanget Signolet del libro “The missing  file” del escritor israelí Dror Mishani, que se centra en el largo juego de gato y ratón entre el detective  François Visconti (Cassel), bebedor compulsivo con preferencia por una marca Ballantine; padre irresponsable cuyo propio hijo se está convirtiendo en un dealer y al que no le importa dormir con la madre de una víctima, Sandrine  Kiberlain (Solange Arnault)  cuando la ocasión se le presentó, y un frustrado novelista existencial con gran predilección por Kafka y CamusYann Bellaile (Romain Duris).

Zonca lanza muchas pistas falsas que ayudan a mantener el suspenso, pero, también fatigan al espectador porque vuelve una y otra vez casi al mismo punto de partida que, por otra parte  ya pierde todo interés cuando se resuelve el homicidio.

En ese mundo enfermo y marginal que plantea Zonca el único personaje que parece ser el más sano es la esposa de Bellaile (interpretado por la estrella de El sueño de los ángeles”, Elodie Bouchez) ya que ella  es el único personaje que cuestiona abiertamente  la conducta de todos y en especial la de Visconti.

“Sin dejar huellas”posee múltiples puntos giro que por momentos el espectador sentirá  como  que el filme fue cortado por razones comerciales.

El único inconveniente de este tipo de  edición es que parece olvidar secciones enteras de la historia, incluida la trama secundaria que involucra al hijo de Visconti y todo el caos burocrático de la comisaría.  Hay personajes que se pierden, como el de Chérifa (Hafsia Herzi).

La cámara del italiano Paolo Carnera (que filmó la serie de televisión “Gomorrah, 2014 ) aprovechó al máximo algunos espacios  puntuales de los suburbios de París (Pigalle, o el  bosque de Boulogne ) y mucha oscuridad. 

Vincent Cassel logra con su sólida interpretación dar un punto de apoyo importante a una película que por momentos se desbarranca, pero que posee  un sólido misterio en su núcleo y fuertes giros de apoyo con  Romain Duris, como el vecino escalofriante, y Sandrine Kiberlain como una madre cuyos  secretos la abruman. 

En síntesis,  “Sin dejar huellas”  ofrece demasiado (en términos de angustia y miseria humana) y muy poco (en términos de narración satisfactoria), por lo tanto esta visión de cine negro de Erick Zonca no despertará gran apasionamiento ni admiración como lo hicieron sus anteriores filmes

 

 

Calificación: Buena (Beatriz Iacoviello)

 

 

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"El rincón del cinéfilo", fundado el 2 de junio de 2007 por Leonardo Colaneri, Jorge Grez L., Andrés N. Martín y Andrés B. Pohrebny, es una producción del Primer taller para el espectador cinematográfico (I.G. No 000617).

 

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