Buenos Aires, 20 de octubre de 2017

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"Un bello sol interior"

 

 

 

“Ese oscuro objeto del deseo” (*)

 

 

Titulo: “Un bello sol interior”. Titulo original:.”Un Beau soleil intérieu”, Francia, Bélgica 2017, hablada en francés, con subtitulaos en español. Realización: Claire Denis. Guión: C. Denis, Christine Argot. Producción: .Olivier Delbosc. Fotografía: Agnés Godard. Música: Stuar4t A. Staples. Casting: Stéphane Batut. Diseño de producción: Armand de Moleron. Supervisión de edición de sonido: Gert Janssen. Compaginación: Guy Lecorne. Intérpretes: Juliette Binoche (Isabelle), Xavier Beauvois (Vincent), Philippe Catherine (Mathieu), Josiane Balasto (Maxime), Sandrine Dumas (Ariane), Nicolas Duvauchelle (L'acteur), Alex Descas (Marc), Laurent Grévill (François), Valeria Bruni Tedeschi (La mujer), Gérard Depardieu (Denis). Estreno en la Argentina: 05 de octubre de 2017, presentado por CDI Films. Género: Comedia. Duración: 95 minutos, S/M.16 años.

 

 

 

 

La directora francesa Claire Denis, que ha sabido construir su carrera a fuerza de filmes sin concesiones, duros, de cuerpos más que de diálogos, siempre circulando entre el drama y la tragedia cotidiana, ejemplos como “Bella tarea” (1999),  “35 shot of rhum” (2008) o “Los Canallas” (2013) son muestra de su lejanía de la comedia romántica en la que se instala con esta producción.

El filme abre con cuerpos, desnudos, cercenados, sufridos, sin suposición de goce alguno, para luego instalarse en el rostro, bello como siempre de Juliette Binoche, y desde ahí desplegar todo tipo de sensaciones, sentimientos, encuentros y desencuentros.

Estableciendo la paradoja tan contradictoria, extraída vía interpretación del texto de Roland Barthes “Fragmentos de un Discurso Amoroso”, del cual la realización hace base para su propio discurso, tan fragmentado como la novela que le da origen, “el deseo es la ausencia”, o “la ausencia es el deseo”, promovidos como motores principales de la búsqueda en la que esta inmersa la protagonista.

El filme cuenta las desventuras de Isabelle (Juliette Binoche), una artista parisina viviendo los alrededores de los 50 años,  en torno a repetición con  los hombres en busca del amor como objeto y fin, quien mantiene relaciones sucesivas que no la reconocen, un banquero casado (Xavier Beauvois), que le anticipa que nunca dejara a su esposa, y un actor en pleno éxito, y bastante más joven, también en pareja (Nicolas Duvauchell,  hasta que en pleno declive se choca con la sabiduría del monólogo final que imparte tal cual un psicoanalista explicando lo inexplicable, o un semiólogo dando clase de la ignorancia en el cuerpo de Gérard Depardieu.

Conformando un duelo de actuación en donde las miradas, sugestivas, entendibles, dicen tanto como las palabras, jugada de planos y contraplanos, dando espacio a los tonos de la voz para instalar lo poco descifrable de lo indescifrable del amor.

Toda una selección de actores, además de los nombrados la genial Josiane Balasto y Valeria Bruni Tedeschi. Sin embargo todo se sustenta en las espaldas de Juliette Binoche, dando lugar a una de sus más difíciles interpretaciones de manera magistral, circulando por enamoramientos y rupturas mostrando la colosal diversidad de sus recursos histriónicos, dramáticos, en tono de comedia,  tristeza en tanto alegría, deseo en triunfo como dependencia, fascinación instalando el infortunio.

Una comedia agridulce, a veces hasta cómica.

(*) Realización de Luis Buñuel, en 1977)

La directora francesa Claire Denis, que ha sabido construir su carrera a fuerza de filmes sin concesiones, duros, de cuerpos más que de diálogos, siempre circulando entre el drama y la tragedia cotidiana, ejemplos como “Bella tarea” (1999),  “35 shot of rhum” (2008) o “Los Canallas” (2013) son muestra de su lejanía de la comedia romántica en la que se instala con esta producción.

El filme abre con cuerpos, desnudos, cercenados, sufridos, sin suposición de goce alguno, para luego instalarse en el rostro, bello como siempre de Juliette Binoche, y desde ahí desplegar todo tipo de sensaciones, sentimientos, encuentros y desencuentros.

Estableciendo la paradoja tan contradictoria, extraída vía interpretación del texto de Roland Barthes “Fragmentos de un Discurso Amoroso”, del cual la realización hace base para su propio discurso, tan fragmentado como la novela que le da origen, “el deseo es la ausencia”, o “la ausencia es el deseo”, promovidos como motores principales de la búsqueda en la que esta inmersa la protagonista.

El filme cuenta las desventuras de Isabelle (Juliette Binoche), una artista parisina viviendo los alrededores de los 50 años,  en torno a repetición con  los hombres en busca del amor como objeto y fin, quien mantiene relaciones sucesivas que no la reconocen, un banquero casado (Xavier Beauvois), que le anticipa que nunca dejara a su esposa, y un actor en pleno éxito, y bastante más joven, también en pareja (Nicolas Duvauchell,  hasta que en pleno declive se choca con la sabiduría del monólogo final que imparte tal cual un psicoanalista explicando lo inexplicable, o un semiólogo dando clase de la ignorancia en el cuerpo de Gérard Depardieu.

Conformando un duelo de actuación en donde las miradas, sugestivas, entendibles, dicen tanto como las palabras, jugada de planos y contraplanos, dando espacio a los tonos de la voz para instalar lo poco descifrable de lo indescifrable del amor.

Toda una selección de actores, además de los nombrados la genial Josiane Balasto y Valeria Bruni Tedeschi. Sin embargo todo se sustenta en las espaldas de Juliette Binoche, dando lugar a una de sus más difíciles interpretaciones de manera magistral, circulando por enamoramientos y rupturas mostrando la colosal diversidad de sus recursos histriónicos, dramáticos, en tono de comedia,  tristeza en tanto alegría, deseo en triunfo como dependencia, fascinación instalando el infortunio.

Una comedia agridulce, a veces hasta cómica.

(*) Realización de Luis Buñuel, en 1977)

La directora francesa Claire Denis, que ha sabido construir su carrera a fuerza de filmes sin concesiones, duros, de cuerpos más que de diálogos, siempre circulando entre el drama y la tragedia cotidiana, ejemplos como “Bella tarea” (1999),  “35 shot of rhum” (2008) o “Los Canallas” (2013) son muestra de su lejanía de la comedia romántica en la que se instala con esta producción.

El filme abre con cuerpos, desnudos, cercenados, sufridos, sin suposición de goce alguno, para luego instalarse en el rostro, bello como siempre de Juliette Binoche, y desde ahí desplegar todo tipo de sensaciones, sentimientos, encuentros y desencuentros.

Estableciendo la paradoja tan contradictoria, extraída vía interpretación del texto de Roland Barthes “Fragmentos de un Discurso Amoroso”, del cual la realización hace base para su propio discurso, tan fragmentado como la novela que le da origen, “el deseo es la ausencia”, o “la ausencia es el deseo”, promovidos como motores principales de la búsqueda en la que esta inmersa la protagonista.

El filme cuenta las desventuras de Isabelle (Juliette Binoche), una artista parisina viviendo los alrededores de los 50 años,  en torno a repetición con  los hombres en busca del amor como objeto y fin, quien mantiene relaciones sucesivas que no la reconocen, un banquero casado (Xavier Beauvois), que le anticipa que nunca dejara a su esposa, y un actor en pleno éxito, y bastante más joven, también en pareja (Nicolas Duvauchell,  hasta que en pleno declive se choca con la sabiduría del monólogo final que imparte tal cual un psicoanalista explicando lo inexplicable, o un semiólogo dando clase de la ignorancia en el cuerpo de Gérard Depardieu.

Conformando un duelo de actuación en donde las miradas, sugestivas, entendibles, dicen tanto como las palabras, jugada de planos y contraplanos, dando espacio a los tonos de la voz para instalar lo poco descifrable de lo indescifrable del amor.

Toda una selección de actores, además de los nombrados la genial Josiane Balasto y Valeria Bruni Tedeschi. Sin embargo todo se sustenta en las espaldas de Juliette Binoche, dando lugar a una de sus más difíciles interpretaciones de manera magistral, circulando por enamoramientos y rupturas mostrando la colosal diversidad de sus recursos histriónicos, dramáticos, en tono de comedia,  tristeza en tanto alegría, deseo en triunfo como dependencia, fascinación instalando el infortunio.

Una comedia agridulce, a veces hasta cómica.

(*) Realización de Luis Buñuel, en 1977)

 

 

Calificación: Muy buena (Héctor Hochman)

 

 

STAFF

Director: Andrés B. Pohrebny – Secretario de redacción: Andrés N. Martín

Redactores: Elena Castelli, Romina Gretter, Jorge Grez L., Carlos Herrera, Lic Héctor Hochman, Beatriz Iacoviello, Ricardo Silva. Asesor Legal: Luis Kramer.

 

"El rincón del cinéfilo", fundado el 2 de junio de 2007 por Leonardo Colaneri, Jorge Grez L., Andrés N. Martín y Andrés B. Pohrebny, es una producción del Primer taller para el espectador cinematográfico (I.G. No 000617).

 

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